Ir al contenido principal

EL DESCODIFICADOR... ‘CUERVO’ TENAZ

Tras su despedida de El Mundo a muchos nos invadió un terrible sentimiento de orfandad periodística. Se llama Javier Pérez de Albéniz y su blog: El Descodificador. Un ‘sitio’ que durante unos años ha estado colgado del diario de Pedro J. y cuya mirada crítica ha aportado mucho aire fresco cada día… a mí entre otros. Cuando leí hasta pronto no pude contener la rabia, la pena y la indignación; olía a patada por incómodo. Una patada que asumí como propia. Sin embargo, también hubo alivio dentro de mí, porque realmente El Mundo se le había quedado pequeño. Y para qué nos vamos a engañar, va a ser difícil que una empresa contrate a Albéniz, pues ello implicaría tener a sueldo a un tipo que no se calla ni debajo del agua (entiéndase como metáfora fácil). En la memoria y en Mis Favoritos quedará para siempre aquel memorable post tras el juicio del 11-M que preguntaba ¿Nunca se convence a nadie? ... Todo un surtido de verdades bien argumentadas y coherentemente razonadas sobre la pérdida de un juicio… paralelo. Mejor leerlo; no digo más. Pero el caso es que Albéniz, tras una semana más o menos desaparecido ¡¡¡Ha vuelto!!! Y se ha traído con él su Descodificador. ¡¡¡Qué gran noticia, coño!!!! Disculpen mi burda expresión, pero no encuentro en estos momentos otra forma de expresarme sobre ello. ¿La dirección? http://www.soitu.es/soitu/tveldescodificador.html

Y se estrena con una estupenda crítica, por cierto, al programa en el que trabajo: Cámara Abierta 2.0. Objetivamente, como periodista bloguero, creo que es muy bueno y como espectador sin duda lo vería. Pero no hablemos de mí, sino de Albéniz. Gracias, Descodificador por volver y seguir compartiendo tus opiniones y recomendaciones con nosotros.

Daniel Seseña

Comentarios

Entradas populares de este blog

Prado 28 y otras multas

Vengo de recoger mi 3ª multa en lo que va de año ... Cada cuál más ridícula, de esas que apestan a “vamos a sacar la pasta hasta el primo que se pase un kilómetro de la velocidad permitida”. Bien, el primo -en este caso- soy yo, y no precisamente 'el de Zumosol' (ese ángel cachas de la guarda con quien nadie se mete). La infracción viene acompañada de foto con olor a: “ Sabemos dónde vives ”. Cierto, me metí por una de esas calles (Prado, 28) por las que está restringida la circulación. Sí, después me he fijado en que un cartel genialmente camuflado con el panorama urbano avisa de que como pases por ahí estás jodido... Entro en foros y compruebo que no soy el único pardillo ; al contrario somos más que un club, como diría el buen culé. Prado, 28 es un punto maldito , una fuente de ingresos ilimitada para el Ayuntamiento de Madrid, la gallina de los huevos de oro y los santos cojones de multar a todo el que pase por ahí . Efectivamente, asumo mi error, pero me gustaría la...

NO MIRES A LOS OJOS DE LA LOCA

No la mires a los ojos , me dijo mi padre cuando una señora (vestida de rosa y negro) mendiga y loca nos señalaba en la puerta del museo. Nunca se me olvidará esa cara ni las palabras de mi padre. Ayer rompí la norma y, aunque no quería, miré a los ojos de una loca en el metro. Hacía cosas extrañas delante de mí, cantaba en alto, emitía sonidos guturales extraños, bailaba, gritaba ... No sé si quería llamar mi atención o qué (cosa que no entendía, porque... ¿por qué? Qué era yo para ella, qué represento en su mente enferma)... Arrastrado por su histrionismo -si cabe- exacerbado, la miré directamente. Por un momento pensé que me convertiría en estatua de piedra . Pero no. Ella me clavó la mirada y frunció el ceño para relajarlo al segundo y volver a fruncirlo dos décimas después. Dejó de cantar, de gritar, de interpretar; y me 'habló': Eres tonto eres tonto eres tonto ... Gastón, eres tonto, me odias, pero soy yo quien te odia, porque eres tonto. No estoy loca, eres tonto . ...

Idas y venidas por una mala salida

 Viéndolas venir me dieron en toda la cara. Una a una, las idas y venidas de años anteriores (y una del que entra) fueron golpeándome repetidamente hasta que pronuncié la palabra requerida: "Perdón". Las idas reclamaban un sitio concreto al que llegar; las venidas, más dimensiones. La correspondiente a 2021 era ida y estaba algo más perdida. Lo más difícil para mí fue darme cuenta de que tenía la responsabilidad de ubicarlas. Lo supe por una mala salida de otra persona hacia mí. Ésta, la mala salida, me advirtió -poco antes de abofetearme por izquierda y derecha con la mano abierta- de que debía organizarlas. ¿Cómo? pregunté. Viéndolas venir, exclamó. Así que tras pedir disculpas y tomar la firme decisión de implicarme en la búsqueda de lugares y dimensiones, todo empieza. A ver...