Ir al contenido principal

CINHEMATOMA

Lo encontré entre los motores de búsqueda de ayer: "restaurar cinexín". Inmediatamente me piré de golpe a la infancia, donde logré proyectar momentos memorables. Es increíble lo que dos palabras ajenas pueden llegar a remover. Dos palabras tecleadas por alguien, a saber desde dónde; un tipo o una tipa en las antípodas de mi IP o quién sabe si Don Ramiro, el vecino de abajo. Porque aquí, lo que importa no son los recuerdos que me vinieron a la cabeza (esos ya me los guardo para, mí como materia prima susceptible de ser transformada en argumento de Periodismo Ficción), sino el hecho en sí.

¿El efecto mariposa? ¿El estornudo alemán y el contagio europeo? Un ser traduce una inquietud al lenguaje universal de las búsquedas en Google y termina en este blog; concretamente en el post titulado Momento cinexín. Seguramente ni lo leyó, obcecado en reparar su máquina de los recuerdos. Es posible que se encontrara con otra película incompatible con su proyector. Pero la mía circuló por las bobinas a sus anchas, a veces en blanco y negro y otras veces en color y pixelada... dependiendo de lo dulce o lo traumático del momento.

Y hoy me he levantado asumiéndome un poco más y entonando, más que nunca (no sé si por lo catártico del visionado y el cinhematoma posterior o porque hoy cumplo un día más de vida), el socrático e irónico "Sólo sé que no sé nada". Y sale con alivio. Y sin jactarme de mi propia ignorancia, siento la necesidad de reconocerla. ¡Mierda, que se me caen los muros de defensa!
--------------------------------------------

Comentarios

isa ha dicho que…
¡¡Qué bueno ese título!!. Es casi un micropost.

Una inquietud desconocida que se proyecta en un momento cinexín, que al caer produce un hematoma ajeno que nos dejas entrever en PF y que algo moverá (rebobinando o yendo hacia delante) en estas IPs desconocidas.

Para mi que el responsable es un estornudo, pero aquel lejano de un berberecho.
Anónimo ha dicho que…
Hoy me ha entrado el Ipod y no puedo parar... de escucharlo: Ravel, Rachmanninof, Chopin...y según escucho leo estos sugerentes post de Dani que siempre remueven: No está mal traer a Sócrates (no el de la canairiña) para para que nos recuerde que solo el sabio sabe cuánto ignora.
Anónimo de Calatayud
Juana ha dicho que…
Pues yo hoy me he acordado de ti, veréis, en un paso estrecho de mi hospital me he encontrado un tenedor metálico, y me preguntaba:
¿y esto de dónde ha salido? allí estaba, reflejándome en su metálica forma, si por este lugar no pasan carros de comida, y arriba de esa "estrechez" solo están los quirófanos y, he seguido pensando, seguro que Dani se inventaba una historia sobre él .... ¡que curioso!

Entradas populares de este blog

Prado 28 y otras multas

Vengo de recoger mi 3ª multa en lo que va de año ... Cada cuál más ridícula, de esas que apestan a “vamos a sacar la pasta hasta el primo que se pase un kilómetro de la velocidad permitida”. Bien, el primo -en este caso- soy yo, y no precisamente 'el de Zumosol' (ese ángel cachas de la guarda con quien nadie se mete). La infracción viene acompañada de foto con olor a: “ Sabemos dónde vives ”. Cierto, me metí por una de esas calles (Prado, 28) por las que está restringida la circulación. Sí, después me he fijado en que un cartel genialmente camuflado con el panorama urbano avisa de que como pases por ahí estás jodido... Entro en foros y compruebo que no soy el único pardillo ; al contrario somos más que un club, como diría el buen culé. Prado, 28 es un punto maldito , una fuente de ingresos ilimitada para el Ayuntamiento de Madrid, la gallina de los huevos de oro y los santos cojones de multar a todo el que pase por ahí . Efectivamente, asumo mi error, pero me gustaría la...

NO MIRES A LOS OJOS DE LA LOCA

No la mires a los ojos , me dijo mi padre cuando una señora (vestida de rosa y negro) mendiga y loca nos señalaba en la puerta del museo. Nunca se me olvidará esa cara ni las palabras de mi padre. Ayer rompí la norma y, aunque no quería, miré a los ojos de una loca en el metro. Hacía cosas extrañas delante de mí, cantaba en alto, emitía sonidos guturales extraños, bailaba, gritaba ... No sé si quería llamar mi atención o qué (cosa que no entendía, porque... ¿por qué? Qué era yo para ella, qué represento en su mente enferma)... Arrastrado por su histrionismo -si cabe- exacerbado, la miré directamente. Por un momento pensé que me convertiría en estatua de piedra . Pero no. Ella me clavó la mirada y frunció el ceño para relajarlo al segundo y volver a fruncirlo dos décimas después. Dejó de cantar, de gritar, de interpretar; y me 'habló': Eres tonto eres tonto eres tonto ... Gastón, eres tonto, me odias, pero soy yo quien te odia, porque eres tonto. No estoy loca, eres tonto . ...

Idas y venidas por una mala salida

 Viéndolas venir me dieron en toda la cara. Una a una, las idas y venidas de años anteriores (y una del que entra) fueron golpeándome repetidamente hasta que pronuncié la palabra requerida: "Perdón". Las idas reclamaban un sitio concreto al que llegar; las venidas, más dimensiones. La correspondiente a 2021 era ida y estaba algo más perdida. Lo más difícil para mí fue darme cuenta de que tenía la responsabilidad de ubicarlas. Lo supe por una mala salida de otra persona hacia mí. Ésta, la mala salida, me advirtió -poco antes de abofetearme por izquierda y derecha con la mano abierta- de que debía organizarlas. ¿Cómo? pregunté. Viéndolas venir, exclamó. Así que tras pedir disculpas y tomar la firme decisión de implicarme en la búsqueda de lugares y dimensiones, todo empieza. A ver...