Ir al contenido principal

LA PLAZA DE HORWËLL

En la plaza de Horwëll ocurren dos cosas: Por un lado, se ha convertido en punto de encuentro entre intelectuales e ignorantes de pro; donde charlan y establecen en consenso una línea a seguir para no perder el hilo. Y por otro, Horwëll acoge el mercadillo de venta de objetos que nunca son lo que parecen. El resto de los días, la plaza es otra cosa; incluso deja de ser una plaza para convertirse en un simple cruce de calles cableadas.

Tres calles más abajo se encuentra el chaflan Confundido. Aquí sólo sucede una cosa: Los ciudadanos de bien se reúnen para no estar a malas. El encuentro apenas dura unos minutos; pero les vale. Y el resto de la gente son todos ellos y los demás. Y todos viven en Ugaszambrona, una ciudad que encontré descrita en una servilleta de papel ayer en una cafetería. Concretamente en el suelo, junto a los huesos de aceituna y alguna que otra cabeza de langostino o gamba.

¡Bienvenidos!

Comentarios

isa ha dicho que…
acabo de escuchar a un ignorante con nombre de intelectual tratando de darme gato por liebre. Si no estoy en la plaza debo de andar cerca..

qué bueno ese chaflán confundido!.
Anónimo ha dicho que…
La servilleta es mía y gracias a ti me he acordado del nombre de la ciudad de mi novia. Espero que la grasilla de las aceitunas no haya borrado su número de teléfono. Yo soy muy ignorante y gracias a los intelectuales de la plaza Horwëll esa practico turismo interior o no se si me dijeron tu mismo interior. Gracias de todos modos.
Miguel Ángel Pegarz ha dicho que…
Wow, una ciudad perdida, aunque sea en un bar.
habría que investigar si los intelectuales y los ignorantes de pro están bien definidos o se confunden fácilmente, o incluso si alguno de los asistentes comparte ambas categorías.
(Opinión peregrina de alguien sin ni idea)
Juana ha dicho que…
El suelo lleno de "huesos de aceituna y alguna que otra cabeza de langostino o gamba" me recuerda a mi infancia ....
Y los cruces de calles cableadas parece el Madrid de los años 60, con sus tranvias y sus railes ....
Creo que me he perdido en mis recuerdos, o en mi imaginación ....
La Zapateta ha dicho que…
Absolutamente Cortazar... Genial

Entradas populares de este blog

Prado 28 y otras multas

Vengo de recoger mi 3ª multa en lo que va de año ... Cada cuál más ridícula, de esas que apestan a “vamos a sacar la pasta hasta el primo que se pase un kilómetro de la velocidad permitida”. Bien, el primo -en este caso- soy yo, y no precisamente 'el de Zumosol' (ese ángel cachas de la guarda con quien nadie se mete). La infracción viene acompañada de foto con olor a: “ Sabemos dónde vives ”. Cierto, me metí por una de esas calles (Prado, 28) por las que está restringida la circulación. Sí, después me he fijado en que un cartel genialmente camuflado con el panorama urbano avisa de que como pases por ahí estás jodido... Entro en foros y compruebo que no soy el único pardillo ; al contrario somos más que un club, como diría el buen culé. Prado, 28 es un punto maldito , una fuente de ingresos ilimitada para el Ayuntamiento de Madrid, la gallina de los huevos de oro y los santos cojones de multar a todo el que pase por ahí . Efectivamente, asumo mi error, pero me gustaría la...

NO MIRES A LOS OJOS DE LA LOCA

No la mires a los ojos , me dijo mi padre cuando una señora (vestida de rosa y negro) mendiga y loca nos señalaba en la puerta del museo. Nunca se me olvidará esa cara ni las palabras de mi padre. Ayer rompí la norma y, aunque no quería, miré a los ojos de una loca en el metro. Hacía cosas extrañas delante de mí, cantaba en alto, emitía sonidos guturales extraños, bailaba, gritaba ... No sé si quería llamar mi atención o qué (cosa que no entendía, porque... ¿por qué? Qué era yo para ella, qué represento en su mente enferma)... Arrastrado por su histrionismo -si cabe- exacerbado, la miré directamente. Por un momento pensé que me convertiría en estatua de piedra . Pero no. Ella me clavó la mirada y frunció el ceño para relajarlo al segundo y volver a fruncirlo dos décimas después. Dejó de cantar, de gritar, de interpretar; y me 'habló': Eres tonto eres tonto eres tonto ... Gastón, eres tonto, me odias, pero soy yo quien te odia, porque eres tonto. No estoy loca, eres tonto . ...

Idas y venidas por una mala salida

 Viéndolas venir me dieron en toda la cara. Una a una, las idas y venidas de años anteriores (y una del que entra) fueron golpeándome repetidamente hasta que pronuncié la palabra requerida: "Perdón". Las idas reclamaban un sitio concreto al que llegar; las venidas, más dimensiones. La correspondiente a 2021 era ida y estaba algo más perdida. Lo más difícil para mí fue darme cuenta de que tenía la responsabilidad de ubicarlas. Lo supe por una mala salida de otra persona hacia mí. Ésta, la mala salida, me advirtió -poco antes de abofetearme por izquierda y derecha con la mano abierta- de que debía organizarlas. ¿Cómo? pregunté. Viéndolas venir, exclamó. Así que tras pedir disculpas y tomar la firme decisión de implicarme en la búsqueda de lugares y dimensiones, todo empieza. A ver...