Ir al contenido principal

EXTERIORIZADA AUTORIDAD INTERNA

"Desde que me metí en mi mismo, no he parado de rechazar una salida digna". Pero finalmente, Romano Sindía, salió de cuentas y parió un trozo personal con el que se sentía a gusto. Lo suficiente como para empezar a escuchar. Una porción con sabor a resquemor individual por aquello de sentir que la reprimenda no venía de una autoridad externa, sino de la suya propia.

Habían pasado 4 días y una hora desde que entró en coma interior. Cuatro días y una hora paseando por algo parecido a la cueva por la que el maestro Yoda obliga a pasar a Luke Skywalker en su transición hacia el olimpo de los Jedi. Pero en este caso no se encontró ante la peor versión de sí mismo con cara de Darth Vader, no. Lo que vio fue la única versión. Un espejo sin escapatoria y con las funciones de un viejo VHS le resumió en 4 días y una hora, y en imágenes sin sonido ni músicas, el sinsentido de su vida.

Y como Álex, tras pasar por semejante experimento, Romano volvió al exterior con nauseas, pero agarrado con todas sus fuerzas a esa porción (que no de pizza) de sí mismo. Seguramente, la única que podía llevarle a vivir su vida, con algo parecido al sentido común. Sin embargo, sus vecinos, amigos, desconocidos, cura, charcutera y parientes secundarios no dan un euro por él. Ellos son los que me cuentan la versión de los hechos. Todos habitan en el bloque 6º de la calle Cueva. Y concluyen en su email (firmado por la Comunidad/Autoridad externa): "Aquí, quien entra en sí mismo, no sale del bloque".

Comentarios

Entradas populares de este blog

Prado 28 y otras multas

Vengo de recoger mi 3ª multa en lo que va de año ... Cada cuál más ridícula, de esas que apestan a “vamos a sacar la pasta hasta el primo que se pase un kilómetro de la velocidad permitida”. Bien, el primo -en este caso- soy yo, y no precisamente 'el de Zumosol' (ese ángel cachas de la guarda con quien nadie se mete). La infracción viene acompañada de foto con olor a: “ Sabemos dónde vives ”. Cierto, me metí por una de esas calles (Prado, 28) por las que está restringida la circulación. Sí, después me he fijado en que un cartel genialmente camuflado con el panorama urbano avisa de que como pases por ahí estás jodido... Entro en foros y compruebo que no soy el único pardillo ; al contrario somos más que un club, como diría el buen culé. Prado, 28 es un punto maldito , una fuente de ingresos ilimitada para el Ayuntamiento de Madrid, la gallina de los huevos de oro y los santos cojones de multar a todo el que pase por ahí . Efectivamente, asumo mi error, pero me gustaría la...

NO MIRES A LOS OJOS DE LA LOCA

No la mires a los ojos , me dijo mi padre cuando una señora (vestida de rosa y negro) mendiga y loca nos señalaba en la puerta del museo. Nunca se me olvidará esa cara ni las palabras de mi padre. Ayer rompí la norma y, aunque no quería, miré a los ojos de una loca en el metro. Hacía cosas extrañas delante de mí, cantaba en alto, emitía sonidos guturales extraños, bailaba, gritaba ... No sé si quería llamar mi atención o qué (cosa que no entendía, porque... ¿por qué? Qué era yo para ella, qué represento en su mente enferma)... Arrastrado por su histrionismo -si cabe- exacerbado, la miré directamente. Por un momento pensé que me convertiría en estatua de piedra . Pero no. Ella me clavó la mirada y frunció el ceño para relajarlo al segundo y volver a fruncirlo dos décimas después. Dejó de cantar, de gritar, de interpretar; y me 'habló': Eres tonto eres tonto eres tonto ... Gastón, eres tonto, me odias, pero soy yo quien te odia, porque eres tonto. No estoy loca, eres tonto . ...

DESASOSIEGO ASPIRADO

No estamos en el Distrito 9 ni ante Terminators ni nada que se le parezca... sí, son aspiradoras. Llevaba con la mía más de 8 años cuando, por un fallo irreparable, me he visto en la obligación de renovar maquinaria absorbente . Así que me he metido en la sección de electrodomésticos de una gran superficie y me he encontrado con esto. ¡Joder, que estas máquinas me están mirando con cara de mala hostia! El mundo de los gadgets ha llegado, para quedarse, al territorio de los electrodomésticos. Impresionante experiencia. Para superar el choque me he ido corriendo al departamento de la tranquilidad , como de costumbre, la charcutería se convierte en mi salvavidas. De vuelta , finalmente me he llevado la más normal. No es ninguna de las que aparecen en imagen. He preferido dejarla reposar en el anonimato... Cuando la he enseñado su nuevo hogar, paradójicamente ha suspirado. Salud!