Ir al contenido principal

AYER IRRUTIA, EN ÓRBITA INDIGESTA

Su intención no era enemistarse con nadie, pero terminó con la amistad de todos y al subirse al autobús se bajó de su comunidad para siempre. Ayer Irrutia había conseguido lo más difícil en una semana: comerse el mundo. Sin ninguna reflexión previa, no pensó en las consecuencias que acarrearía semejante proeza. Era su sueño desde muy jovencita y lo logró.

Daba por sentado que mantendría de pie, e intactas, sus amistades; claro, se equivocó. Uno a uno pasaron de la comprensión temporal y lógica por el éxito a pronunciar el: ¡Ahí te quedas! Y Ayer, que nunca había conocido, al menos conscientemente, su propia soberbia... provocó la ruptura con todo su entorno; y es obvio, pero lo añado: también consigo misma.

Ahora, después de haberse comido el mundo, como siempre quiso hacer, se pasa todo el día en la Luna. Hasta ahí le llevó el autobús que cogió para huír de la enemistad, en lugar -sencilla o complicadamente- de discutir. Que baje o no de nuevo al mantillo terrestre es cuestión de hacer una correcta digestión. Pero me he leído que en la órbita lunar no hay fibra que elimine los atascos irracionales.

Salud!

Comentarios

Miguel Ángel Pegarz ha dicho que…
Y si finalmente no tiene una buena digestión.. morirá de éxito.
Juana ha dicho que…
Si es que el mundo es muy grande e indigesto, y los "pedestales lunares" son frios y aislados ¡Uf! da un "noseque" solo de pensarlo.

Creo que necesita un laxante.
Anónimo ha dicho que…
y a qué le supo el mundo?, imagino un sabor agridulce y en algunos casos indeseable, un sabor variable...indigesto
Anónimo ha dicho que…
Dani, esta entrada tiene muchos niveles y da para mucho comentar.

Entradas populares de este blog

Prado 28 y otras multas

Vengo de recoger mi 3ª multa en lo que va de año ... Cada cuál más ridícula, de esas que apestan a “vamos a sacar la pasta hasta el primo que se pase un kilómetro de la velocidad permitida”. Bien, el primo -en este caso- soy yo, y no precisamente 'el de Zumosol' (ese ángel cachas de la guarda con quien nadie se mete). La infracción viene acompañada de foto con olor a: “ Sabemos dónde vives ”. Cierto, me metí por una de esas calles (Prado, 28) por las que está restringida la circulación. Sí, después me he fijado en que un cartel genialmente camuflado con el panorama urbano avisa de que como pases por ahí estás jodido... Entro en foros y compruebo que no soy el único pardillo ; al contrario somos más que un club, como diría el buen culé. Prado, 28 es un punto maldito , una fuente de ingresos ilimitada para el Ayuntamiento de Madrid, la gallina de los huevos de oro y los santos cojones de multar a todo el que pase por ahí . Efectivamente, asumo mi error, pero me gustaría la...

NO MIRES A LOS OJOS DE LA LOCA

No la mires a los ojos , me dijo mi padre cuando una señora (vestida de rosa y negro) mendiga y loca nos señalaba en la puerta del museo. Nunca se me olvidará esa cara ni las palabras de mi padre. Ayer rompí la norma y, aunque no quería, miré a los ojos de una loca en el metro. Hacía cosas extrañas delante de mí, cantaba en alto, emitía sonidos guturales extraños, bailaba, gritaba ... No sé si quería llamar mi atención o qué (cosa que no entendía, porque... ¿por qué? Qué era yo para ella, qué represento en su mente enferma)... Arrastrado por su histrionismo -si cabe- exacerbado, la miré directamente. Por un momento pensé que me convertiría en estatua de piedra . Pero no. Ella me clavó la mirada y frunció el ceño para relajarlo al segundo y volver a fruncirlo dos décimas después. Dejó de cantar, de gritar, de interpretar; y me 'habló': Eres tonto eres tonto eres tonto ... Gastón, eres tonto, me odias, pero soy yo quien te odia, porque eres tonto. No estoy loca, eres tonto . ...

Idas y venidas por una mala salida

 Viéndolas venir me dieron en toda la cara. Una a una, las idas y venidas de años anteriores (y una del que entra) fueron golpeándome repetidamente hasta que pronuncié la palabra requerida: "Perdón". Las idas reclamaban un sitio concreto al que llegar; las venidas, más dimensiones. La correspondiente a 2021 era ida y estaba algo más perdida. Lo más difícil para mí fue darme cuenta de que tenía la responsabilidad de ubicarlas. Lo supe por una mala salida de otra persona hacia mí. Ésta, la mala salida, me advirtió -poco antes de abofetearme por izquierda y derecha con la mano abierta- de que debía organizarlas. ¿Cómo? pregunté. Viéndolas venir, exclamó. Así que tras pedir disculpas y tomar la firme decisión de implicarme en la búsqueda de lugares y dimensiones, todo empieza. A ver...