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LOS ROMPIENTES DEL LEXATÍN

Me encanta: "lexatin y rupturas". Alguien, buscando esta interesadísima combinación de factores, ha caído en Periodismo Ficción. Y ha debido de entrar en tres posibles puertas: El juego de las muñecas, Bajo la luz del flexo ansioso o Sigi, tú jana y yo udón con mensaje. Eso según el sistema de búsquedas de Blogger, porque en Google me aparecen unos 1.060 resultados que, como espero comprendáis, no voy a comprobar uno a uno...

¿Hay algo mejor que el Lexatín para las rupturas? No lo sé, pero desde luego, según versiones, ayuda y poetiza... Es decir, que mientras lo pasas mal -o bien- tras una separación, sea del tipo que sea, después de haber tragado una pastillita rojiblanca -va sin segundas colchoneras-, todo se percibe con calma y en un estado que te permite construír ficciones líricas con el drama. Es posible, pues, que alguien con dudas sanas haya querido buscar referencias en internet ante una posible necesidad de recurrir al versado ansiolítico.

Lo que me gustaría saber
es de qué tipo es esa ruptura... si con su pasado, con su pareja, con sus lastres, sus miedos, música de una época, vecinos, amigos, viejas ideas o ideologías, rumores, inmovilizaciones personales; o quien sabe si consigo mismo/a, incluso una ruptura repetida con viejos pero insistentes vicios emocionales. La búsqueda lo dirá...

Salud!

Comentarios

Miguel Ángel Pegarz ha dicho que…
Jajaja Y si la pastilla rojoblanca no funciona y no consigue romper con la angustia la gris y roja lo arregla todo Doble Dosis Mitad Problemas.
Dani Seseña ha dicho que…
Eso sí es poesía, Cyber! Un sonado', que no soneto, bien encadenado por el arte de comentar con lírica :)

Salud!
Anónimo ha dicho que…
quizá sea una ruptura de fémur
Juana ha dicho que…
Creo que los sonados, perdón los sonetos, funcionamos mejor, perdón funcionan mejor que las pastillitas rojiblancas anuladoras de estímulos, pero a lo mejor es verdad que solo fue una rotura de fémur, estaremos pendientes.

jeje
Anónimo ha dicho que…
Yo creo que está bien prevenir para llorar... a gusto.
Anónimo ha dicho que…
quizá el lexatin vino antes que la ruptura, ya sea de fémur o sentimental y sobre todo si fue con uno mismo. isa
Anónimo ha dicho que…
Sea como fuere, las rupturas en sí mismas tienen algo de sedante, de ansiolítico, de tranquilizante...aunque al principio pueda parecer lo contrario, es tan sólo un efecto secundario de las mismas
Anónimo ha dicho que…
Yo, la última vez que rompí, me rompí y sólo me recuperé cuando rompieron conmigo, entonces entendí el sentido de la poesía y el lexatín.

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