Ir al contenido principal

TESÓN DE PAREDES

Debes acuchillar la tarima, y terminó apuñalado por los suelos. No sabe aún quién lo hizo, quién fue el que hundió aquel filo de lo posible sobre su estado de ánimo. Pero sí sabe que todavía debe acuchillar la tarima que heredó de un asesino que no es el suyo. Es raro lo sé, pero Maduro Renato necesita entender en su haber qué hay entre el deber y la muerte inducida. Su estado de ánimo ya está en sitio seguro.

Guarda el filo
en un cajón (que nunca guardó nada) y ahora acoge lo posible. Así que, arma sin crimen consumado y Renato, comparten cobijo. ¿Curioso, no? Tanto como el hecho de tener pendiente la orden de un asesino y su herencia. Tanto como buscar ánimo donde no hay suelo con forma definida. Tanto como saber que alguien ha querido matarte.

Debes ajustar los bloques de madera al cemento imperfecto, y terminó emparedado entre una espada -esta vez sí- mortal y una pared que él nunca puso ahí. No dejó ni rastro, como su asesino, que no era el principal, sino alguien que jamás conoceremos. Alguien que terminó afilando un hierro con esencia de veneno a base de desánimo... Alguien que sólo sabe acabar con asuntos pendientes ajenos. Alguien que prefiere el techo a una superficie acabada, hundida...

Comentarios

isa ha dicho que…
¡Cómo se ha levantado PF hoy!.

Mucho significado e intención (sólo he encontrado dos frases que no he necesitado volver a leer. .), poco aire entre la espalda y la pared. Me gusta.

Hoy las palabras están de tu parte, no hay duda.
Juana ha dicho que…
Ir por el techo, volar del suelo, salir precipicio a través, pero salir .... la esencia de veneno que mata o cura según la cantidad .... no se, tal vez volé alto y, no recuerdo si deje rastro ....
Miguel Ángel Pegarz ha dicho que…
Cuanto Caos. Y claro, si no sabes manejarlo como en el Periodismo Ficción, pues puedes acabar encontrándote con lo que no quieres.
(Opinión peregrina de alguien sin ni idea)

Entradas populares de este blog

DESASOSIEGO ASPIRADO

No estamos en el Distrito 9 ni ante Terminators ni nada que se le parezca... sí, son aspiradoras. Llevaba con la mía más de 8 años cuando, por un fallo irreparable, me he visto en la obligación de renovar maquinaria absorbente . Así que me he metido en la sección de electrodomésticos de una gran superficie y me he encontrado con esto. ¡Joder, que estas máquinas me están mirando con cara de mala hostia! El mundo de los gadgets ha llegado, para quedarse, al territorio de los electrodomésticos. Impresionante experiencia. Para superar el choque me he ido corriendo al departamento de la tranquilidad , como de costumbre, la charcutería se convierte en mi salvavidas. De vuelta , finalmente me he llevado la más normal. No es ninguna de las que aparecen en imagen. He preferido dejarla reposar en el anonimato... Cuando la he enseñado su nuevo hogar, paradójicamente ha suspirado. Salud!

Idas y venidas por una mala salida

 Viéndolas venir me dieron en toda la cara. Una a una, las idas y venidas de años anteriores (y una del que entra) fueron golpeándome repetidamente hasta que pronuncié la palabra requerida: "Perdón". Las idas reclamaban un sitio concreto al que llegar; las venidas, más dimensiones. La correspondiente a 2021 era ida y estaba algo más perdida. Lo más difícil para mí fue darme cuenta de que tenía la responsabilidad de ubicarlas. Lo supe por una mala salida de otra persona hacia mí. Ésta, la mala salida, me advirtió -poco antes de abofetearme por izquierda y derecha con la mano abierta- de que debía organizarlas. ¿Cómo? pregunté. Viéndolas venir, exclamó. Así que tras pedir disculpas y tomar la firme decisión de implicarme en la búsqueda de lugares y dimensiones, todo empieza. A ver...

Información sostenida y cuerda

Un avión aterriza antes de partir. Los excesos de una rueda se anteponen al motor. Twitter se infla con gas textual mutado. La independencia se hace cada vez más dependiente... ¡de la viralidad! La autonomía se deprecia. Un virus real se corona en la actualidad. La bolsa, como el horáculo, lo sabe todo; pero le sabe mal. La economía sufre sus propias indigestiones, y claro, el mundo se estriñe. Al final, no nos engañemos, aunque a las palabras se las lleve el viento, todo va a la atmósfera; la que sostiene al planeta, la del trabajo o la que da fuelle a los pulmones de las redes sociales. Y en medio de esta corriente //que informa, desinforma, expulsa, succiona, acompaña, acalla al eco o hace ruido// muere un genio del cine, que nos concedió más de tres deseos -que no es poco- a golpe de amanecer. ¡Motor..., acción!!