Ir al contenido principal

EL PODER PINTADO DE LOS ANÓNIMOS

No es Freud, no es un grafitti, ni un garabato, no ha sido Casimiro el responsable … Es la foto que uno de los habituales comentaristas de MISTERVÉRTIGO (La Zapateta) me ha enviado. La ha sacado en algún rincón del centro de Madrid cercano a la calle De la Cruz. La corriente a la que también se apuntó Roberto Villar sigue su marcha. El activismo involuntario (como diría Paul M) crece entre nosotros. Sólo tengo palabras de agradecimiento.

En cuanto a la imagen, qué decir que no diga por si misma. La calle está llena de genialidades (ocultas o a la vista), firmadas por ciudadanos anónimos que insuflan un mensaje de ánimo urbano en tiempos difíciles. A ellos, a éste en particular, que ha dejado su sello en una pared cualquiera: gracias y salud. Uno más que entra en la línea del pegador freudiano.

Y que sean muchos más… que lo veamos, que lo capturemos y lo contemos en nuestros blogs, que –aunque condenados a la extinción en beneficio del mensaje corto- son la gloria bendita para compartir ideas y comentarios.

Salud!

Comentarios

Jesús Alonso ha dicho que…
Eso sí que es columnismo. Me gusta a que huele tu blog.
Anónimo ha dicho que…
La Zapateta dice:

Ahí seguiremos. Intentando mirar más allá de nuestras narices y descubriendo lo que la calle, la vida y la gente nos ofrece. Y, comunicándonos a ritmo pausado, ese que permite hacerlo en profundidad y con buena letra.

Gracias por sacar la foto. Todas las mañanas las empiezo pasando delante de este mensaje, que cuanto menos, es alentador.
Dani Seseña ha dicho que…
Lo mismo digo Jesús.
Zapateta, gracias a ti. Momentos colaborativos como éste es un lujo vivirlos.
Anónimo ha dicho que…
Capitán Garfio

La verdad que es una buena forma de empezar el día,ese ánimo de un anónimo,a mí,me parece que en días de bajón,me subiria la moral....Un saludo.

Entradas populares de este blog

Prado 28 y otras multas

Vengo de recoger mi 3ª multa en lo que va de año ... Cada cuál más ridícula, de esas que apestan a “vamos a sacar la pasta hasta el primo que se pase un kilómetro de la velocidad permitida”. Bien, el primo -en este caso- soy yo, y no precisamente 'el de Zumosol' (ese ángel cachas de la guarda con quien nadie se mete). La infracción viene acompañada de foto con olor a: “ Sabemos dónde vives ”. Cierto, me metí por una de esas calles (Prado, 28) por las que está restringida la circulación. Sí, después me he fijado en que un cartel genialmente camuflado con el panorama urbano avisa de que como pases por ahí estás jodido... Entro en foros y compruebo que no soy el único pardillo ; al contrario somos más que un club, como diría el buen culé. Prado, 28 es un punto maldito , una fuente de ingresos ilimitada para el Ayuntamiento de Madrid, la gallina de los huevos de oro y los santos cojones de multar a todo el que pase por ahí . Efectivamente, asumo mi error, pero me gustaría la...

NO MIRES A LOS OJOS DE LA LOCA

No la mires a los ojos , me dijo mi padre cuando una señora (vestida de rosa y negro) mendiga y loca nos señalaba en la puerta del museo. Nunca se me olvidará esa cara ni las palabras de mi padre. Ayer rompí la norma y, aunque no quería, miré a los ojos de una loca en el metro. Hacía cosas extrañas delante de mí, cantaba en alto, emitía sonidos guturales extraños, bailaba, gritaba ... No sé si quería llamar mi atención o qué (cosa que no entendía, porque... ¿por qué? Qué era yo para ella, qué represento en su mente enferma)... Arrastrado por su histrionismo -si cabe- exacerbado, la miré directamente. Por un momento pensé que me convertiría en estatua de piedra . Pero no. Ella me clavó la mirada y frunció el ceño para relajarlo al segundo y volver a fruncirlo dos décimas después. Dejó de cantar, de gritar, de interpretar; y me 'habló': Eres tonto eres tonto eres tonto ... Gastón, eres tonto, me odias, pero soy yo quien te odia, porque eres tonto. No estoy loca, eres tonto . ...

Idas y venidas por una mala salida

 Viéndolas venir me dieron en toda la cara. Una a una, las idas y venidas de años anteriores (y una del que entra) fueron golpeándome repetidamente hasta que pronuncié la palabra requerida: "Perdón". Las idas reclamaban un sitio concreto al que llegar; las venidas, más dimensiones. La correspondiente a 2021 era ida y estaba algo más perdida. Lo más difícil para mí fue darme cuenta de que tenía la responsabilidad de ubicarlas. Lo supe por una mala salida de otra persona hacia mí. Ésta, la mala salida, me advirtió -poco antes de abofetearme por izquierda y derecha con la mano abierta- de que debía organizarlas. ¿Cómo? pregunté. Viéndolas venir, exclamó. Así que tras pedir disculpas y tomar la firme decisión de implicarme en la búsqueda de lugares y dimensiones, todo empieza. A ver...